domingo, 1 de agosto de 2010

La Niña podría comprometer los rendimientos de soja y maíz 2010/11


"Los productores deben tener un especial cuidado con la campaña gruesa porque los rendimientos de soja y maíz podrían ubicarse por debajo de lo normal", advirtió José Luis Aiello.

Las últimas proyecciones climáticas indican que estamos ingresando en una nueva fase del fenómeno denominado "La Niña", un evento que suele estar asociado a condiciones desfavorables para la producción agrícola tanto en EE.UU. como en Sudamérica. Así lo indica un informe del Climate Prediction Center, un organismo dependiente de National Centers of Environmental Prediction del NOAA.

¿Existen motivos reales para preocuparse por este tema? "Por supuesto que sí: La Niña ya está instalada y las proyecciones señalan que va a incrementar su intensidad hasta abril de 2011 como mínimo", dijo José Luis Aiello, director Científico del GEA de la Bolsa de Comercio de Rosario.

"Los productores deben tener un especial cuidado con la campaña gruesa porque los rendimientos de soja y maíz podrían ubicarse por debajo de lo normal", explicó Aiello, para luego mencionar que "hoy por hoy estamos en presencia de una alarma amarilla".

"Se recomienda que los que piensen en sembrar maíz (en 2010/11) se asesoren bien con su ingeniero agrónomo para diseñar las épocas de siembra más adecuadas con el fin de evitar los períodos más críticos de La Niña", explicó el especialista en agroclimatología.

En los últimos días las cotizaciones de la soja en el mercado de Chicago (CBOT) registraron subasde la mano del temor de que condiciones climáticas desfavorables asociadas a "La Niña" generen un fracaso generalizado de la cosecha 2010/11 en las principales naciones agrícolas del mundo.

"En el 75% de los casos La Niña produce que los rendimientos agrícolas disminuyan", dijo Aiello, y agregó que "es lógico que las posiciones a largo plazo aumenten teniendo en cuenta la presencia de este evento".

El director Científico del GEA de la Bolsa de Comercio de Rosario indicó además que otro de los temas que genera preocupación es el mal manejo del tema en términos de difusión. "Para ser exitoso se necesita tener buenos indicadores, difundirlos y que el usuario los tome adecuadamente", culminó.
Fuente : BCR Agro Avisos

jueves, 18 de febrero de 2010

Consejos para el almacenamiento de granos secos en silo bolsa en verano

El verano no debe hacer perder los principios del almacenamiento de bajo riesgo: granos secos, sanos y limpios. Pero básicamente no se debe descuidar el control de la bolsa y de la calidad de los granos durante el período de almacenamiento.

A las recomendaciones habituales - granos secos, sanos y limpios (y fríos en el caso de sistemas tradicionales) para su guardado- se le suman otras relacionadas con la temperatura ambiente (calor) ya que es un factor que puede acelerar los procesos que malogren la producción. Los granos con contenido de humedad superior a lo normal (14%) deben almacenarse por menos tiempo en verano, sobre todo si se lo hace en silos bolsa, debido a que el calor puede acelerar los procesos de deterioro.. Además, es clave que en las inmediaciones de los silos no existan posibles focos de infección -grano tirado en el piso, restos de granos en los carros-, a la vez que resulta imprescindible mantener todo el predio que circunda las bolsas libres de malezas y limpio. Los usuarios de silo bolsa deben tener especial cuidado en el llenado, ya que la bolsa se debe completar sin dejar espacios de aire. A su vez, no se recomienda estirarla más de lo debido, para prevenir posibles roturas. En el caso de que se produzcan, se deben reparar inmediatamente estas averías. En este sentido, un trabajo de Cristiano Casini, del INTA Manfredi -Proyecto Precop- indica que la principal causa del deterioro de la calidad es el contenido de humedad. Tanto en soja como en maíz y trigo, este factor determina un riesgo bajo cuando llega hasta el 14 %; medio cuando oscila entre el 14 y 16 %; y alto cuando supera el 16 %. En girasol, los valores son hasta 11 %; entre 11 y 14 %, y más de 14 %, respectivamente. En la producción de semillas las cifras son entre 1 y 2 % inferiores. "Únicamente pueden almacenarse granos húmedos en bolsas plásticas en casos de emergencia extrema, por el lapso de tiempo más corto posible y si se puede colocar coberturas de ‘media sombra'' que atenúan los efectos de la temperatura ambiente", subraya Casini. Por su parte, en el caso de los silos tradicionales, y en pos de asegurar la calidad del grano durante el almacenamiento es importante realizar una limpieza y desinfección de las instalaciones con insecticidas residuales previo ingreso del grano. Los granos almacenados por debajo de los 15ºC tienen menor posibilidad de desarrollo de insectos. En la actualidad hay cerca de 35 millones de toneladas de granos guardados en bolsa y más de 20 millones, en silos tradicionales. "Para la próxima campaña se esperan valores muy cercanos a estas cifras en cuanto a la cantidad de granos almacenados", dijo el técnico del INTA. Los técnicos del INTA, a su vez, coinciden en que cuanto mayor es la calidad del grano que se almacena más fácil es su conservación. Los 10 mandamientos del embolsado El Precop II tiene como objetivo generar y difundir información útil sobre diferentes aspectos que involucran la producción de granos, el mejoramiento de las cosechas, el mantenimiento de la calidad en la poscosecha y la industrialización.
Las recomendaciones para un mejor rendimiento son: 1) El principio básico es mantener los granos en una atmósfera modificada, CON BAJA CONCENTRACIÓN DE OXÍGENO y con alta concentración de anhídrido carbónico. De esta forma se desminuye el riesgo de insectos y hongos, que son los mayores causantes del aumento de la temperatura de los granos, iniciando procesos de descomposición y pérdida. 2) Los granos deben tener la máxima calidad para el embolsado, sin daños mecánicos ni roturas, y deben estar limpios para mantener la calidad durante más tiempo. 3) La técnica de llenado requiere eliminar la mayor cantidad de oxígeno de la bolsa. No se debe dejar la bolsa floja ni tampoco sobrepasar la capacidad de estiramiento aconsejada por los fabricantes. 4) La calidad de la bolsa es fundamental. Ésta debe permitir un adecuado estiramiento, sin perder su capacidad de contener los granos y su impermeabilidad por un largo tiempo. 5) El lugar donde se instala la bolsa debe ser elegido con precaución, lejos de arboledas añejas o de otras fuentes de rotura. El piso debe ser firme y liso, sin irregularidades ni restos de cultivos que rompan la base al estirarse. Esto también facilita el vaciado de la misma. 6) Como regla general: se debe conocer la calidad de los granos que se almacenan y el riesgo que representan en cada sector, registrando la humedad y la calidad con que ingresan los granos a la bolsa. Cuanto menor humedad, mejor conservación. En semillas las condiciones son más estrictas. 7) Al aumentar la temperatura exterior se incrementa la posibilidad de deterioro, por lo que en algunas zonas conviene agregar media sombra protectora en los meses de primavera-verano, especialmente para semillas. 8) En la planificación se debe tener en cuenta el "esquema de ordenamiento del acopio en el campo". 9) Entre las ventajas de esta práctica se mencionan el ahorro en los costos por logística y la mejor planificación de la comercialización. El embolsado de granos secos se presenta hoy como una alternativa para el almacenaje que, además, permite realizar una buena trazabilidad. 10) El control del estado de la bolsa y de los granos en su interior, durante todo el proceso, tiene que ser permanente y cuidadoso con monitoreos en forma constante. Se debe mantener la limpieza del lugar y, de ser posible, montar un boyero eléctrico y mantener el lugar libre de malezas. Dentro de los costos de un silo-bolsa se debe tener en cuenta el seguimiento y monitoreo permanente de las bolsas durante el almacenamiento. El INTA recomienda cuidar los granos durante el almacenamiento, para lo cual desarrolló un sistema de control de las bolsas basado en la medición de la concentración de CO2 (Anhídrido Carbónico) mediante aparatos sencillos y de bajo costo.
Fuente : INTA

sábado, 9 de enero de 2010

Manejo de Diatraea


Plaga clave de los cultivos de Maíz Pisingallo, Colorado, Dulce y Convencional, así como en cultivos de Sorgo y Caña de Azúcar.
Su bioecología
Entre los aspectos más importantes de la bioecología de Diatraea saccharalis Fab., podemos mencionar sus hospederas. Este insecto lepidóptero afecta a gramíneas, cuyas principales especies hospederas son plantas cultivadas y malezas como el maíz, sorgo granífero, caña de azúcar, trigo, arroz, sorgo de Alepo y gramíneas forrajeras ej. Phalaris sp. y Penisetum sp. así como gramíneas silvestres.
Las mariposas colocan las posturas de huevos en maíz y sorgo preferentemente en el envés de las hojas, siempre que éste tenga 3 o más hojas y hasta madurez fisiológica. Dichas oviposiciones tienen a ser más frecuentemente colocadas al lado de la nervadura de la hoja, y desde la mitad de la misma hasta su base o vaina que abraza al tallo.
Cada oviposición es una masa de 10-50 huevos o más, de apariencia escamosa (a la vista no se observa volumen o espesor, sino casi como una mancha) y de coloración blanca cuando están recién colocados, tornando al amarillento y finalmente al anaranjado (opaco) cuando están próximos a eclosionar. La forma de esta masa de huevos es variable, aunque generalmente tiende a ser alargada.
El período de huevos puede durar entre 6 y 10 días según un amplio rango de temperaturas, aunque normalmente se cumple entre 7 y 9 días. Estudios realizados en INTA Pergamino indican que la gran mayoría de las oviposiciones son colocadas en el tercio medio y parte superior del tercio inferior de la planta de maíz. Esta información tiene particular importancia en el monitoreo y en cuanto a las exigencias de calidad de aplicación al momento de realizar el tratamiento insecticida.
Las larvas al nacer se dirigen hacia la axila, entre el tallo y las vainas de las hojas. Después de 3 a 5 días atraviesan las vainas que envuelven el tallo y se ubican entre ésta y la caña quedando protegidas detrás de la vaina, y después de 7 a 8 días de haber nacido comienzan a penetrar en el tallo donde desarrollan el resto de su vida larval produciendo galerías. Presentan 5 estadíos larvales comprendidos en un período de alrededor de 25 días, dependiendo de las temperaturas reinantes, acortándose o alargándose el mismo según las temperaturas sean más altas o más bajas que las normales respectivamente. El período de pupa es de alrededor de 10 días. Hiberna como larva en raíces y base del tallo de plantas hospedantes, y fundamentalmente en los tocones de rastrojos de maíz y sorgo.

Manejo y tecnología de control
El tratamiento químico de Diatraea en maíz debe realizarse antes de que las larvas penetren en el tallo, ya que cuando están dentro del mismo resultará inútil cualquier medida de control. Esto no significa que el tiempo disponible para realizar las aplicaciones de insecticidas sea muy breve. Todo lo contrario, la tecnología de control de Diatraea permite disponer para la toma de decisión de un tiempo mayor que el que se tiene para la mayoría de las plagas de cultivos extensivos según se analizará más adelante.
Otra característica distintiva del control de Diatraea es que la toma de decisión se basa en el monitoreo de huevos (oviposiciones) mientras que el manejo clásico adoptado para el control de otras plagas de cultivos granarios extensivos se basa en el monitoreo de larvas como en el caso de lepidópteros o de ninfas y adultos hemípteros, por citar las familias de plagas más comunes de la soja. También resulta relevante destacar que para el control de la mayoría de las plagas de cereales y oleaginosas el mayor énfasis se pone en el producto y dosis a utilizar, mientras que para el control de Diatraea tanto o más importantes son el momento y el sistema de aplicación.

Momento de aplicación
La aparición de los adultos de Diatraea es detectada a través de sus capturas en trampas de luz. Sin embargo, el uso de trampa de luz por parte del productor no es condición necesaria para aplicar la tecnología de control químico de Diatraea en maíz. Será suficiente con estar atento a los "Alertas regionales" sobre la presencia de Diatraea
El Alerta sobre la presencia zonal de Diatraea tiene por objeto indicar el momento de iniciar el monitoreo o revisión de los lotes a fin de detectar la presencia de posturas de huevos de la plaga. La utilidad del aviso de alerta para una zona radica en que nos permitirá ahorrar el trabajo de monitoreo durante gran parte del ciclo del cultivo de maíz. En suma, el monitoreo quedará circunscrito a sólo dos o tres semanas posteriores al aviso de alerta. Esta es otra característica diferencial del manejo de Diatraea respecto a la mayoría de las plagas de cultivos extensivos. Así por ejemplo, para el barrenador y defoliadoras en soja existe la necesidad de efectuar monitoreos durante todo el ciclo, mientras que para Diatraea sólo será necesario el monitoreo del lote cuando el "sistema de alerta" indique la presencia de la plaga en la zona y por ende el riesgo de que algunos lotes tengan posturas o vayan a tenerla en el corto plazo.
Desde la aparición de Diatraea detectada por la captura de adultos en trampa de luz hasta la postura de las oviposiciones en un lote, transcurre un período que puede variar mucho, desde unos pocos días a un par de semanas o más. La actividad de los adultos para la migración, cópula, y oviposición está muy influenciada por condiciones climáticas imperantes principalmente desde las 20 hs a las 02 hs. A su vez, después de colocada la oviposición deben pasar entre 7 y 9 días para el nacimiento de las larvas, momento a partir del cual debe realizarse el control. La captura de adultos en trampa de luz suele quedar muy alejada en tiempo del momento de control, por lo cual no constituye una herramienta eficaz para la toma de decisiones. El momento oportuno para decidir el control deberá determinarse directamente a través del monitoreo de huevos en el lote.

Monitoreo y toma de decisión
El monitoreo de una plaga tiene por objeto medir la densidad de la misma a fin de tomar o no la decisión de controlar según el nivel de daño económico conocido. Simplificando, el monitoreo es una herramienta fundamentalmente y útil para decidir el control. En el caso de Diatraea el monitoreo tiene mayor relevancia aún, porque adicionalmente cumple un rol excluyente en la determinación del momento oportuno de aplicación. El monitoreo de esta plaga consiste en registrar la presencia de oviposiciones en el lote. Para ello se tomarán 10 plantas al azar (no seguidas) por zona, evaluándose entre 4 y 6 zonas por lote siguiendo una distribución que sea representativa.
La oviposición de Diatraea consta de una cantidad variable de huevos, generalmente entre 10 y 50, aunque no son poco frecuentes las oviposiciones de 60 a más de 80 huevos. Debido a una competencia intraespecífica y al contacto del follaje entre plantas sobre todo en maíces con cierto grado de desarrollo, las larvas eclosionadas de una misma oviposición o postura, de no controlarse, afectarán a muchas plantas de la cercanía, favorecida su dispersión a través del contacto entre las hojas.
Según estudios desarrollados por el INTA Pergamino, la toma de decisión para el control químico de Diatraea se deberá adoptar cuando se registre cerca de 1 oviposición cada 10 plantas, o sea con el 8 a10 % de plantas con al menos una postura (lo más frecuente es que no haya más de una postura por planta).

Postura de Diatraea - recién colocada
Las posturas son blancas cuando están recién colocadas, luego van tornando al amarillento, y finalmente serán de color amarillento-anaranjadas (anaranjado opaco) "durante los dos días previos al nacimiento de las pequeñas larvas. El período de huevos se cumple entre 7 y 9 días. La coloración de las oviposiciones es de gran importancia para elegir el momento más oportuno de aplicación. Ejemplo, si al realizar el monitoreo se registra que las oviposiciones son blancas, se sabrá que deberá pasar más de una semana para realizar la aplicación.
Si la mayoría de las oviposiciones son de color anaranjadas, se infiere que el grueso de las larvas comenzará a nacer entre las 24 y 48 horas siguientes. Considerando que las larvas penetran en el tallo a la semana de su nacimiento, el momento oportuno de control estará dentro de los 6 a 7 días posteriores a la detección de oviposiciones en su mayoría amarillento-anaranjadas (A-A). Conviene remarcar que una aplicación al inicio de esa ventana de una semana, posterior al registro de mayoría de posturas A-A, será una aplicación realizada en un momento tan oportuno como si se aplicara al final de dicha ventana de tiempo. Por lo tanto, el usuario podrá optar por el servicio de aplicación con la tranquilidad de un amplio rango de tiempo disponible; tan amplio que permitirá evitar un inminente riesgo de lluvia, a fin de asegurar la aplicación.

RECORDAR..
Hacer el Monitoreo de posturas en cada lote
No guiarse por un solo lote, ya que uno de ellos
puede tener posturas y otro no (monitorear todos los lotes)
Hacer el Control a partir del momento en que:
la mayoría de las posturas sean Amarillentas-Anaranjadas
( mayoría A-A )
Si encontramos mayoría de posturas blancas

Momento de Aplicación : Cuando se registre.
Nivel de decisión : el 8%-10% de plantas con posturas o mas
Color o Estado : la mayoría de las posturas con color
amarillento- anaranjado
Momento de aplicación: en cualquiera de los 6 días siguientes
Umbrales de acción
UMBRALES
Maíz común y Sorgo: 8 - 10 % de plantas con posturas
Maíz pisingallo: 5 % de plantas con posturas

Alternativas químicas para el control

NO APLICAR CON GASOIL, NI BAJO VOLUMEN
NI SIN ACEITE (excepto antes de las 8 hs, ó, a partir de las 20 hs)

Sistema de aplicación
Este es un punto tan crítico como el del momento de aplicación para lograr el éxito en el control químico. Las aplicaciones tradicionales de insecticidas resultan de una calidad normalmente deficitaria en cuanto a altas cantidades de impactos por centímetro cuadrado. Esta plaga requiere asegurar la llegada del insecticida fundamentalmente a las hojas del tercio medio e inferior de un maíz desarrollado. En una biomasa de maíz tan densa como alta, más de 2 mts de altura, la adecuada llegada del insecticida a dichos destinos resulta imprescindible ya que éstos coinciden con la ubicación preferida por Diatraea para colocar las oviposiciones.
Se ha demostró que se puede lograr una buena calidad de aplicación y alta eficiencia en el control de esta plaga tanto con equipos terrestres como aéreos. Para el control de las 2da y 3era generación de Diatraea en maíz, los equipos terrestres deben ser de alto despegue .Se recomienda utilizar un caudal de alrededor de 120 -150 litros por hectárea y una presión de trabajo de 70 lb/pg2. También se consiguen excelentes resultados con la aplicación aérea. El caudal a utilizar en las aplicaciones aéreas tiene una importancia extrema para la llegada del insecticida al destino correcto.
Como las aplicaciones para el control de Diatraea se realizan en verano, conviene tener presente que entre las 9:30 hs hasta las 19 hs en días soleados será muy probable y normal que exista una baja humedad relativa. La humedad ambiente por debajo del 60% es el enemigo número uno de la aplicación aérea, ya que favorece una alta evaporación de las microgotas que salen de los picos del avión. El uso de agua como vehículo sin protección de las gotas con aceite en aplicaciones bajo estas condiciones ambientales conduce al fracaso en el control por evaporación del caldo y obviamente del producto químico aplicado. Por lo tanto, en presencia de una humedad ambiente menor al 60% resultará necesario el agregado de aceite emulsionable al caldo a fin de evitar o minimizar la evaporación de las gotas, y en caso de que dicha humedad relativa sea crítica, inferior a 40% de Hº relativa debiera evitarse aplicar y anticiparlas o posponerlas unas horas donde tendremos mejores condiciones de humedad.
Tampoco en estos casos es eficiente para el control de Diatraea el uso de gasoil o aceite puro, ya que si bien de esta manera se minimiza la evaporación, como se parte con un bajo volumen por hectárea las gotas resultantes a nivel del tercio medio de la planta de maíz serán insuficientes para el adecuado control de la plaga. Sabemos que se necesita lograr un piso de 10 impactos/cm2, en tarjetas sensibles ubicadas a la altura de inserción de la espiga. Por lo tanto, para una buena llegada de gotas dentro del cultivo es condición necesaria el uso de alto volumen y proteger a las gotas de la evaporación. Trabajos del Inta Pergamino han demostrado el logro de eficiencia de control cuando se usa 10 lts/ha de agua con el agregado de 2 lts/ha de aceite emulsionable, o bien 1,5 lts/ha de aceite de soja (dosis inferiores de ambos aceites no han dado buenos resultados).
En este sentido, si bien el uso de alto volumen en la aplicación aérea resulta clave y decisivo para el logro de un eficiente control, tanto o más importante que un volumen de 10 a 12 lts/ha es el agregado de aceite al caldo de aplicación (agregado de aceite en la cantidad necesaria). Pero contradictoriamente, el propio usuario se muestra renuente al pago de un plus por el servicio de aplicación con volúmenes superiores a los tradicionalmente usados para otras plagas, y por el costo adicional del agregado de una correcta cantidad de aceite. Sin duda, ello contribuirá a una significativamente menor calidad de aplicación, tan necesaria para el éxito en el control de esta plaga, ahorro que se traducirá en un gasto casi inútil además de la pérdida económica en la producción de maíz.
Autor: Ing. Agr. Nicolás Iannone Grupo del Sistema de Alerta.
Fuente: Agro Avisos